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Cuando me puse con esto de la Realidad Aumentada sabía que me estaba metiendo en un mundo donde el código lo es todo.

El primer acercamiento fue con ARtookit, unas librerias programadas en C++, bástante incómodas de compilar y más aún de programar con ellas, ya que C++ para un neófito es todo un tema. Así que con ARtoolkit no pasé de ejecutar los ejemplos despues de pasarme unas semanas intentando que aquello compilase. Ni hablar de programar nada, vamos.

Entonces tuve noticia de FLARtoolkit, una versión de las librerías de ARtoolkit pero ahora escritas en AS3, el lenguaje con el que se programan aplicaciones de Flash (p.ej. los juegos en Flash). Esto ya era más asequible aunque toda una tarea porque a fín de cuentas, me tenía que poner a aprender a programar. Algo más fácil que C++ y más próximo a términos con los que estoy acostumbrado como MovieClip, Stage, Scene, pero programar a fin de cuentas.

Y me puse, vaya.. estando en Shanghai me compré unos cuantos libros de O’Reilly sobre programación con AS3 y Flex  (que allí cuestan 10 veces menos y son originales) y me puse a darle al tema destripando los ejemplos disponibles y preguntando en el grupo de usuarios de Google de Flartoolkit.

Al cabo de unas semanas (mes?) conseguí empezar a dominar el tema y poder hacer mis propias aplicaciones de Realidad Aumentada. Estaba muy contento aunque empezaba a ver que el tema del rendimiento se iba al garete una vez que empezabas a querer hacer cosas más complejas.

Entonces un día apareció Jim, un chico americano, de Nueva York concretamente que estaba de paso por Pekin, había visto la web de Core y se había decidido a ver que se cocía por allí. El tal Jim resultó ser un tipo de lo más interesante. Se dedica a programar instalaciones interactivas como esta:

doing!  nos tiramos tres horas hablando de software, enseñándonos trabajos que habíamos hecho o proyectos en curso… vaya, un rato muy agradable. Entonces fue cuando me comentó que el para desarrollar usaba Openframeworks. Yo había oido del tema. De hecho, LaserTag está hecho con Openframeworks. Le pedí que me hablase un poco más del tema y después de un rato lo ví claro. Tenía que aprender a programar con Openframeworks.

Openframeworks es un esto… “framework” o conjunto de librerias para C++ orientadas a la programación de aplicaciones artísticas  interactivas. Es una forma de hacer fácil la programación de estas aplicaciones poniendo a disposición de la comunidad ciertas “funciones” básicas que se utilizan muy a menudo de forma que no tienes que programarlas tú cada vez y todo es “fácil”.

El único problema es que hay que aprender C++. Volvemos al principio del post y cuando fui consciente de ello me retrotraje al momento en el que abrazaba a Flartoolkit porque gracias a el no tenía que aprender C++.

Pero estaba decidido. Quería poder hacer eso que había visto. Quería ese juguete. Y si hay que aprender C++, pues se aprende.

Y eso he estado haciendo la última semana y pico. Aprendiendo C++ como no lo aprendí en la Facultad (cuando se suponía que tenía que empezar con C++ me pasé a Bellas Artes). Por suerte AS3 tiene ciertas similitudes con C++ y todo lo aprendido de AS3 me ha facilitado muchísimo la labor a la hora de empezar con C++.

Cortando código, pegando y escribiendo mis cositas por ahí he conseguido hacer una aplicación de Realidad Aumentada con OpenFrameworks que, literalmente, se mea en Flartoolkit en cuestion de rendimiento y calidad de imagen. Y además, como se ve en la captura de pantalla de arriba, le he metido un interfaz molón con el que cambiar en tiempo de ejecución (mientras se ejecuta la aplicación) el modelo 3D que se muestra por pantalla sin que por ello explote la aplicación.

Ja!

Esta última semana ha sido una de las más satisfactorias en mucho tiempo en lo que a desarrollo (geek) se refiere. Por fín he cumplido con uno de esos sueños que cualquier freak-geek-weird tiene en su whislist o “lista de quiero uno de estos”. En este caso ha sido un casco de Realidad Aumentada. Como el de Johnny Nmemonic, pero salvando las distancias ya que el de Johnny Mnemonic es de realidad virtual.

File:Vegeta First.PNG

Así a bote pronto no me acuerdo de en que momento apunté mentalmente que quería (necesitaba) uno de esos, igual viendo Dragon Ball  Z o viendo la peli homónima de Jonny Nmemonic. La cuestión es que ahí estaba el deseo… esperando.

Fue hace unas semanas cuando metido en mis proyectos de realidad aumentada en Core Labs pensé: “estaría realmente bien poder ver todo esto de una forma más… inmersiva” y automáticamente vino a incluirse en la línea de proceso otro pensamiento que tuve el día que me compré en el mercado de Panjayuan un caso de piloto de caza del ejército Chino: “estaría realemente bien poder hacer algo con este casco que sea… cafre”. Así que el resultado de la suma de pensamientos fue, obviamente: “estaría realmente bien hacer con este casco un casco de realidad aumentada”.

Manos a la obra. Después de investigar un poco sobre lo que necesitaba me dí cuenta de que lo más importante era la pantalla a usar, no superior a 7 pulgadas, ligera y barata. Las opciones comerciales rondaban los 100 euros o 1000¥ aqui en China, no muy caro, pero no tan barato como yo quisiera, así que obviamente la solución estaba por ir a mi paraiso Pekinés: …El Mercado de Componentes Electrónicos de Zhonguangcun!

Tras consultar con Marcos sobre el proyecto (básicamente si podía disponer de los recursos comunes para una paja mental mía), me dirigí al mercado de componentes armado con la inestimable ayuda de David, Tu-Zi para los amigos chinos o aquellos que sabemos su mote chino (Captain Obvious dixit).

Una vez en el mercado no nos costó demasiado encontrar un sitio donde vendían pantallas planas por partes. Por un lado la pantalla propiamente dicha y por otro lado la tarjeta controladora con los conectores de video y la tarjeta de alimentación que resultó ser de alto voltaje a lo que no pudimos resistir un:

- dude, that’s fucking hazardous, you can die if you touch it.

- wow… that’s cool…

Preguntamos por los precios, 400¥ todo, 40 euros. De risa. Me lo llevo puesto.

Después de pasar por unos puestos para comprar 5 metros de cable VGA, USB y de alimentación nos fuimos al estudio con la sonrisa del que ha pillado el material con el que va hacer algo realmente gamberro.

Nota mental: los transformadores de alimentación (alterna-contínua), o transformadores de toda la vida, en inglés se llama “transformer” lo cual resulta muy gracioso cuando estás en un mercado de componentes electrónicos y David te dice que ahora hay que pasar por una tienda a pillar “one transformer” y tú no puedes evitar pensar que la simpática chinita de detrás del mostrador te va a sacar a BumbleBee o a  Optimus Prime.

Bueno, una vez en el estudio la cosa ya iba de montar la historía. Tenía la pantalla, tenía el casco y tenía los cables, sólo me faltaba el soporte y las fijaciones que en teoría ha de ser construidos de forma  precisa y con un materíal lo más rígido posible.

Miré a mi alrededor y no pude encontrar nada en el estudio que estuviese disponible a no ser que hiciera pedazos el rack del server, algo que imaginé a Marcos no le haría mucha gracia. Así que opté por una solución de más baja tecnología: una caja de cartón y un rollo de cinta adhesiva.

Hector que pasaba por ahí con cara de curioso fue reclutado para servir de soporte a la operación. Le puse el casco y le pedí que sujetase la caja a una distancia de 17 centímetros (la única medida que usé), que es la distancia mínima para enfocar algo sin usar lentes de corrección (de las que tampoco tenía).

Al cabo de un rato y muchas vueltas de juntar con la cinta al sistema caja-de-carton-casco nos aseguramos de que la caja no se iba a caer y empecé con el ensamblaje de los componentes electrónicos y los cables, la webcam y antes de darme cuenta, el casco estaba ahí esperando a ser encendido.

Hector, Marulita  y David se quedaron mirando.

- Ahora te lo pones, ¿no?

Y es verdad, ya era real, con un delicioso y de lo más natural aspecto cyber punk, ahí estaba el casco esperando a que alguien se lo pusiese.

Conecté el casco al ordenador, inicié una aplicación de prueba de realidad aumentada y extendí la vista a la pantalla del casco, lo cogí y mientras me lo ponía no pude evitar pensar: “Como me explote en la cabeza…”

Mientras me lo ponía podía oir las risas de todos estos ante la vista tan bizarra que les estaba ofreciendo con el cacharro puesto en la cabeza.

Pero no, no explotó. De hecho en la pantalla del casco mostraba lo que la webcam recogía, de forma que me movía, y la realidad que veía era la que veía la webcam y que mandaba a pantalla. Muy  loop.  Y para más sorpresa funcionó a la primera cuando puse un pattern delante de mí y la aplicación renderizó el 3D de la Tierra con la Luna girando (que es de lo que iba esa aplicación).

Alegría en el estudio.

Tras los primeros momentos de alborozo  y ”déjame probar!” empecé a pensar en la forma de mejorarlo y un aspecto clave era reducir la distancia a la pantalla, cosa que hice al día siguiente.

Así que este es el resultado de un nuevo proceso nacido de un viejo deseo.  Ahora el software y el hardware se unen para dar una nueva forma de experimentar la realidad aumentada, más inmersiva.

Lo cual es todo un peligro teniendo en cuenta que soy yo el que se va a sumergir.

Me han caido los de Alejandro Magno.

Author: Administrador
20.08.2009

Como quien no quiere la cosa he cumplido 33 años y así con la tontería ya son 2 cumpleaños en China. Quién me lo iba a decir…

No soy muy amigo de (mis) cumpleaños. Se supone que tienes que tener una gran fiesta cuando no deja de ser un día más en tú vida (de esos en los que vas de culo con un desarollo, por ejemplo), además de que soy muy malo a la hora de llamar a la gente para invitarles a una fiesta de cumpleaños “en mi honor” (llamarme asocial). Todo esto, unido a que por razones de fecha (18 de agosto) mi cumpleaños siempre pillaba a la gente fuera de vacaciones, no hace sino reforzar mis ganas de tener una celebración discretita y familiar con mis más íntimos allegados.

Y así ha sido durante los últimos 32 años de mi vida.

…hasta este año.

El día 18 de agosto me levanté con un “feliz cumpleaños amoor!!” de Marulita. La noche anterior me había dado un chungo estomacal por culpa de un golpe (asesino) de aire acondicionado y a las 12 de la noche estaba en la cama con ganas de vomitar, asi que la primera felicitación de  cumpleaños estrictamente hablando fue el del foro de Augmented Reality que como está en un server de Nueva Zelanda y cambian de día 4 horas antes, me dió el feliz cumpleaños a las 8 de la tarde del 17 de agosto en Pekin.

Ya tras la primera felicitación “personal” del día 18, desayunamos nuestros cafés con twitter/reader y nos pusimos en marcha. May tenía que ir a comprar los billetes para Shanghai (nos vamos el 28, que Marulita pincha) y yo tenía que ir a escape al estudio para seguir con el desarrollo de la enfermedad aumentada en la que ando metido y a la que he arrastrado al bueno de David (Tu Zi). Bajo a la calle y ahí esta la furgo con el shifu, David, Bruno y Hector listos para irnos al estudio. A enfermar.

El proyecto que estamos desarrollando nos tiene totalmente absorvidos y  las horas se nos pasan volando en el estudio. Cuando me dí cuenta, eran las 5 de la tarde.

“Ostras, que luego tendremos que ir a cenar o algo” pensé. Y en eso que me llama Marulita, que se ha liado con lo de los billetes y no se qué  más y que no le va a dar tiempo a venir al estudio, que nos vemos en casa directamente y ya nos vamos a cenar por ahí (los dos solitos, entiendo, luego quedaremos con la gente para tomar algo). “Vale, perfecto” digo yo.

Las horas siguen pasando y cuando quedan pocos minutos para las 8 y ya estamos casi recogiendo llega Zhangna, la novia de Jorge, con dos amigas suyas, las tres super arregladas mode-chinese-on y una bolsa con pinta de regalo.  WTF?

Intento pensar rápido: “Que maja, ha venido hasta aqui para darme un regalito por que sabe que es donde más probabilidad hay de encontrarme”, así que me levanto intentado que mi cara pase del wtfquismo a la sorpresa en menos tiempo del que tardo en recorrer el espacio que me separa de la bolsa de regalo con cintas negras y tramado floral.

Saludé a Zhangna, abrí el regalo, era una bici en miniatura con todos los mecanismos funcionales, se lo agradecí sinceramente y la coloqué (la bici) en un lugar en la estantería donde tuviese importancia, pero con las prisas no acerté mucho y Zhangna se quedó mirando la bici con cara de pena, así que la volví a coger (la bici) y le dije que mejor la pondría en un lugar muy chulo en mi casa que se me acababa de ocurrir. Eso pareció que le alegraba y se sentó en una silla mirandome con cara de estar esperando algo.

Zhangna es una muy buena amiga nuestra, así que de repente sentí que se avecinaba un gran dilema. Yo presentía que Zhangna estaba esperando que le dijese “te vienes a mi cena de cumple” (de la cual yo no sabía absolutamente nada más de lo que Marulita me había sugerido, que parecía ser una cena de pareja). Así que, ¿debía invitarle a una cena que no tenía claro si era sólo con Marulita con el riesgo de cagarla con Marulita estrepitosamente o de defraudar a una amiga que tiene ganas de celebrar el cumple de un amigo?. Necesitaba hacer una llamada. Marulita.

Llamo a Marulita. Comunicando. Joder. Miro a Zhangna que me sigue mirando. Está dentro de mi cabeza dicíendome “no me vas a invitar a tu cumple?”. Agh joder. Llamo a Marulita. Comunica. Joder.  Mientras tanto parece que el driver ha llegado para llevarnos de vuelta a casa. Todo se complica. Necesito hacer tiempo.

- ¿Te enseño lo que estoy haciendo ahora Zhangna?

- Vale! -y se levanta de la silla para ver lo que tengo en la pantalla (el código de un programita)-.

Le enseño a Zhangna y sus amigas (que estaban por ahí) un ejemplo de realidad aumentada.

- Ohhh

Llamo a Marulita. Por fín contesta.

- Cariño, auxilio. Zhangna ha venido al estudio a traerme un regalo y ahora creo que está esperando a que le diga que se venga  a cenar con nostros. ¿Que le digo?

- Ah, que se venga!

- Entonces no es una cenita de tú y yo sólo.

- No que va, si tambien viene Sofía. Hacemos la cena juntos.

- Ah, yo no sabía nada.

Sofía y Marcos se habían casado por lo civil esa mañana, otro de los motivos por los que yo pensaba que acabaríamos todos juntos para tomar algo y celebrar cumple y boda pero que había descartado por la tarde al pensar en la cena de pareja con Marulita.

- Vale, o sea que le puedo decir a Bruno y Hector que vengan a cenar.

- Pues claro!

Yo por no cagarla pregunto lo que haga falta. Así que con la duda resuelta y más tranquilo procedo a invitar a todos los que están en el estudio a que vayamos a cenar para celebrar mi cumple. A las 8 y media de la tarde.

- Vale! -me responden Hector, Zhangna y sus amigas-.

- Yo tengo que preguntarle a Helena, que me pilla un poco a contrapelo.

- Pregunta.

Bruno llama. Pone cara de sorprendido.

- Que ella dice que ya sabía lo de la cena, que fuerte y yo sin saberlo, me parece muy fuerte que no me lo haya dicho.

- Ya ves. O sea, venis, no?

- Sisi.

Pues ale solucionado, a la furgo y nos vamos. Pero espera, no sé donde tenemos que ir, así que llamo a Marulita otra vez.

- Oye cariño, donde tenemos que ir?

- Yo no lo sé, creo que lo sabe Marcos.

- Vale.

Llamo a Marcos.

- Que pasa tío.

- Aqui andamios.

- Oye, donde es la cena?

- Que cena?  Yo estoy en jugando el partido de futbol de todos los martes -está en una liguilla-.

WTF… Pues si Marcos no sabe donde es la cena estamos apañados. Y cinco personas mirándome esperando a que dijese donde ir.

Llamo a Marulita.

- Cariño, que Marcos no tiene ni puta idea de que le estoy hablando y yo parezco una centralita.

- Lo sabrá Sofía, cojete a todo el mundo, pasais por casa, me recogeis y ya vamos al sitio todos juntos.

- Joder con la procesión. Venga, pues ahora nos vemos.

- Vale, mua.

- Mua.

Venga, vámonos de una puta vez. La gente sale del estudio, apagamos las luces. No se ve una mierda y casi me rompo la mano cerrando.

- Quien cierra la puerta?

- Que cierre Shenyué por ser el último siempre.

Yo ya casi de mala hostia con tanto arriba y abajo. Cerramos la puerta, nos encaminamos a la pasarela que sale del estudio hacía la furgoneta y de repente entre la oscuridad…

- HAPPY BIRTHDAAAYYYY!!!!  (silbatos, gritos, saltos..)

De la nada sale una masa de gente cual orda de orcos.

- JOder!!! -casi me da un síncope-.

- DI ALGOOOO!!!!!

- No puedo! -digo sollozando, cogíendome el corazón que quiere salir a dar una vuelta-.

Y la muchedumbre, que son todos mis amigos en Pekin, me rodean y me felicitan mientras yo encuentro con la mirada a Marulita que pone cara de animalito al que le ha salido bien la jugada.

La primera fiesta de cumpleaños sorpresa de mi vida. A los 33. Gran hito. Marulita se ha lucido.

Mientras me intento recomponer (inútilmente), alguien dice. “El REGALO, el REGALO!” y Marulita me dice:

- Ah si! que tienes que ver tu regalo!

- Que regalo?

Y me coje y me lleva a una zona que queda detrás de la moto que están utilizando para dar un poco de luz a la escena y se queda parada.

- Aquí!

Me quedo mirando a Marulita con cara de tonto.

- Donde? -Marulita se rie-.

- Aqui!

Entonces me doy cuenta de que la moto que está alumbrando tiene unas sospechosas cintas rosas y florituras variadas a modo de…

- No…

Y saltan todos.

- SIIIIII!!!!!!!!

Y me quedo de piedra. Marulita me ha regalado una moto!!! Pero es que no es una moto cualquiera. Es una moto electrica con forma de Vespa bacilona. Made un China, que son unos crack con las motos electricas. Esta es una puta pasada, no tengo fotos, pero imaginaros una Vespa negra de las de Mortadelo y Filemon pero nueva, resplandeciente, con sus cromados perfectos y sus tacómetros molones. Es tan bonita que no puedo articular palabra durante un rato. Suelto unos balbuceos y le doy un besazo a Marulita, que me ha hecho una doble carambola con esta sorpresa y el mega regalazo.

Resulta que la cena es en el estudio. Han estado todo la tarde preparando la historia en secreto todos compinchados. Todos menos Zhangna que se despistó y apareció sin saber que estaban todos fuera escondidos esperando a que saliese puntualmente a las 8. Analizando la jugada después, nos dimos cuenta de que fue el momento en el que todo se pudo ir al garete pero que a la vez fue el elemento que me despistó completamente y de alguna forma contribuyó al golpe de efecto sorpresil.

Andy (nuestro bien amado y gordito contable) y el shifu (driver incansable), se curraron una barbacoa en la puerta del estudio y todos pudimos disfrutar de unos chuanrs chinos, vodka ruso y pepinillos de Helena y Evgenia y sangría española mientras celebramos mi cumple bajo el cielo de una noche pekinesa de verano.

Y por supuesto, la boda de Marcos y Sofía que tambien estaban en el ajo.

Al final de la noche nos depedimos de todos. “Gracias por venir y por la sorpresa, cabrones”. Nos subimos a nuestra nueva moto y Marulita y yo pusimos rumbo a casa, pero como iba un poco contento (un poco), dije una tontería que sonó mal y Marulita se puso triste. Con todo lo que había montado se me rompia el corazón de ponerla triste justo al final del día, así que  le reconocí la metedura de pata y le pedí perdón muy afligido unas cuantas veces. Se lo pediría las que hiciese falta hasta que llegásemos a Chaoyang, y si no me perdonaba, seguiría hasta el 4 anillo y más allá.

A la altura de LiDu me abrazó más fuerte de lo que estaba haciendo hasta ese momento y me dió un beso en la nuca. O me había perdonado o me daba un beso por ser un desastre sin solución.

- Perdoname cariño. Ha sido el mejor cumpleaños de mi vida. Te quiero mi vida.

Me dió otro besito en la nuca y me volvió a abrazar.

- Va bien la moto? -me pregunta Marulita-.

- Va de puta madre. Vamos follaos.

- A cuanto?

- A 40 por hora.

Nos reimos. Ya tenemos una moto para recorrer Pekin.

No hay nadie en la calle. Es martes por la noche, agosto. El aire fresco nos da en la cara.  Acelero.

Gracias mi niña.

Laptop hijacking

Author: Administrador
10.05.2009

Jamás pensé que escribiría este post, pero las cosas pasan y lo peor es que a veces te pasan a tí.

Este fin de semana teníamos un directo en  Dali, concretamente en el Dali Music Festival que este año arrancaba en su primera edición.  En un pricipio no pensábamos asistir porque nos venía realmente mal (y no pagaban nada, ni el viaje), pero entre que estaba organizado por nuestros amigos Renaud, Chris y William y que la localización es sobradamente conocida por su belleza, al final decidimos ir y regalarnos un viajecito a las montañas.

La primera noche, después de un agotador viaje de 12 horas entre aviones y coches,  tuvimos que pasarla en un hotel ya que Jorge se encontraba muy mal y no podíamos ir a la casa que teníamos prevista.

Error.

En la habitación Marulita se pegó un tajo importante en la muñeca al darle un golpe a una puerta con cristales algo frágiles. Se hizo un corte importante. Nos llevamos un susto de muerte y tuvimos que salir corriendo al hospital donde le hicieron una cura de urgencia, pero resulta que el corte le ha afectado el tendón del pulgar y ahora van a tener que operarla en Pekin para dejárselo bien. Ahora la pobre está con la mano vendada y a la espera de que la intervengan en 5 días. Por suerte la doctora es una gran especialista en ese tipo de lesiones y parece que todo va a ir bien. Y Marulita no para quieta, no.

Pero los sustos no iban a acabar ahí.

Al día siguiente por la mañana, hicimos el checkout en el hotel y nos dispusimos para ir a la casa donde estaba todo el mundo que montaba y/o participaba en el festival.  Como entre unos y otros éramos 6 y la casa quedaba al lado, decidimos ir andando y que dos de nosotros fuesen en taxi con las maleteas y bultos. Así que metimos todo en un taxi, Jorge y yo nos subimos y los demás dieron el paseo de 6 minutos que había entre el hotel y la casa.

Error.

Cuando llegamos a la casa Jorge y yo nos pusimos a descargar las muchas cosas que traíamos entre todos, pagamos el taxi, las metimos en casa y saludamos al personal a la vez que el resto llegaban de su paseo desde el hotel. En una de ésas Jorge nos enseñó la casa y nos dijo donde estaba el router para conectarse a internet, a lo que yo dije “tengo que checkear mis mails después de 24 horas de estar mareando por ahí”. Entonces fui a la entrada donde habíamos dejado las cosas para coger mi portatil y checkear los mails.  Busqué mi mochila entre los bultos y entonces sentí el rasgado interno que se siente cuando de pronto tomas consciencia de que acabas de cometer un epic fail:

“Me he dejado las mochilas en el taxi”.

Algo que he soñado alguna que otra vez con otros decorados ahora era real.  Di la voz de alarma pero ya era tarde, no había rastro del taxi. Ni de las mochilas. Ni de su contenido.

Me había dejado mi mochila y la de Marulita, con los portátiles, discos duros, pasaportes… todo lo que uno JAMAS querría perder. Junto. Y a unas horas de un directo de Delacrew y una sesión de Marulita.

“Me cago en Dios y en mi puta calavera…”

Zhangna llamó rápidamente a unos números de teléfono y después de un falso positivo tuvimos que llamar a la policía para avisar de lo ocurrido.

La policía poco podía hacer, no era un robo (técnicamente) y lo que nos podían ofrecer era dejarnos ver las fichas que tenían de todos los taxistas para ver si reconocíamos al nuestro y tratar de comunicarnos con él para que nos devolviese las mochilas. Y no, en Dali los taxis no llevan radio, con lo cual no se podía dar ningún aviso.

Así que Jorge, Zhagna y yo nos fuimos a la policia para tratar de identificar al taxista.

“Dali es pequeño, hay pocos taxis así que fijo que lo encontramos”.

2400 taxistas hay en Dali y su área de influencia. 2400. No 20, 200 o 1000, 2400 taxistas de los cuales el 50% por ciento seguro que son familia y se parecen como hermanos.

Aún así no nos amilanamos y empezamos a ver foto a foto quien podía haber sido nuestro shi-fu. Tenía que aparecer.

Pero no. Después de unas horas y 3 rondas de fotos, 7200 fotos en concreto, nos dimos por vencidos. No éramos capaces de dar con él. Por lo menos los que se parecían decían no saber de que les hablaban cuando la policía les llamaba para preguntar por el tema.

Sólo nos quedaba denunciar la pérdida de los pasaportes ya que sin ellos no podríamos volver tan siquiera a Pekin. Esperamos que viniese Marulita para hacer las dos denuncias y nos fuimos de la comisaría después de haber pasado 6 horas de angustia.

Descorazonados volvimos a casa. En el trayecto quedé bajo shock. No encajaba lo ocurrido, en mi cabeza no paraba revivir el momento y de culparme de ser tan capullo como para dejarme las mochilas en el taxi. Menos mal que Marulita se preocupó de animarme y recordarme que después de lo de la noche anterior, cualquier cosa material le parecía nada comparado con la salud y que además, le podría haber pasado a cualquiera, subí al taxi como podría haber subido cualquiera de los que estábamos en el hotel. Tenía toda la razón, pero a fin de cuentas, los había perdido yo, mi ordenador y su ordenador, mi música y sus videos, nuestros proyectos y trabajos… no podía quitarme eso de la cabeza. Así que Marulita me dió la clave, si no era capaz de reaccionar por mi mismo, entonces debía hacerlo por ella.

Funcionó. Tomé consciencia de que por ella, que era la que peor parte se había llevado, debía reaccionar y no quedarme sollozando por la pérdida. Pensé de qué forma podía hacer frente a la situación y era haciendo el directo por el que habíamos venido. Me bajé los temas de Delacrew que tenía en la web, le pedí el portatil a Jorge que en una de esas tenía instalado el Live y William me prestó su tarjeta de sonido. Con eso pude montar un time-line de 50 minutos. Un mini “directo” o mejor mini sesión, ya que no podía hacer nada en directo más que darle al play.

Menos mal que decidí hacerlo pronto y pude bajarme los temas. Dos horas después y tras nuestro olvido de pagar a tiempo la cuota del hosting de Delacrew.net, nuestro proveedor nos daba de baja temporalmente y cualquier acceso a Delacrew desaparecía. La probabilidad de ocurrencia de eventos desgraciados estaba saltando la banca.

Bueno. Al final hicimos el directo mal que bien. Por lo menos sonó  nuestra música y la gente pudo bailarla. Accidentadamente, todo hay que decirlo, porque el equipo de sonido fallaba más que una escopeta de feria. Pero por lo menos sonamos, joder.

Los dos días que restaban para volver a Pekin los dedicamos a disfrutar lo máximo posible de nuestra estancia en Dali. Había que cotrarestar el bajón con fuerza de voluntad. Y como siempre, gracias a Marulita pude tirar para adelante aun con la imágen del contenido de las carpetas que había perdido para siempre.

El último día fue la guinda del surrealismo de ese viaje plagado de despropósitos.

Un conductor que nos había transportado por hospitales, comisarías y demás propuso que le contásemos la historia a la televisión local. “Si hombre, lo que faltaba”. Pero como no costaba nada hacerlo y Zhangna ya había concertado la entrevista, aceptamos la idea.

Así que ahí nos fuimos Marulita y yo con Zhangna, el conductor y el equipo de la tele local al lugar donde todo había ocurrido. Al más puro estilo España Directo, versión Dali Directo, narramos lo que había ocurrido, pusimos cara de pena y los de la tele nos grabaron hablando en inglés con Zhangna como si ellos no estuviesen allí. Hicieron la típica reconstrucción de los hechos, grabando el coche del amigo conductor (que no tenía nada que ver con el taxi), nos grabaron con cara de pena (nos pidieron que la pusiésemos) y ale, a correr.

Al rato nos fuimos a Kunming desde donde horas más tarde cogeríamos el avión para volver a Pekin. No sin antes ver un accidente de tráfico bastante gordo  delante de nuestras narices.

Al llegar a casa, por fín, Marulita y yo nos quedamos mirando con cara de “…menuda historia”. Le dimos muchos besitos a XiaoBai que nos había echado muchísimo de menos y nos fuimos a la cama. Al día siguiente deberíamos pensar en como seguir con nuestras cosas habiéndolo perdido todo.  Todo.

Al día siguiente me despertó el teléfono. Era Zhagna.

Una chica le había llamado. Había encontrado unas bolsas en un taxi y luego había visto en la tele que unos chicos extranjeros estaban muy preocupados y tristes por haberlas perdido. Así que las quería devolver, a cambio claro de una jugosa recompensa.

“Pagamos lo que sea” le dije a Zhagna.

Entonces fue cuando Zhagna me dijo: “Creo que es la mujer del taxista. Me ha contado una historia y no me cuadra, creo que tiene secuestrados vuestros portátiles y si no le damos dinero o le pedimos que los devuelva a la policía los venderá. Quiere hablar contigo”.

Oh. Genial. Cambiamos de fase. Modo secuestro.  ¿Nos mandarán una captura de pantalla para que veamos que están bien? Jorge me dice por teléfono que ahora viene a mi casa. Al cabo de un rato viene y nos quedamos esperando la llamada de teléfono.

Me llama la chica. Contesto: “Hello”. Zhangna me ha dicho que habla inglés pero resulta que no.  Sólo habla en chino. Me pongo a sudar, estoy hablando con la secuestradora y no entiendo una mierda. Si se pone nerviosa colgará y adiós nunca jamás.

Consigo entender shibaya (españa) y dian nao (ordenador) yo le digo “due! due!”, “wo shibaya ren”, “zhege dian nao shi wo de dian nao”. Entonces ella me suelta una parrafada en chino de la que no entiendo absolutamente nada. Le repito la frase que le acabo de decir porque no se decir nada más. Entonces ella me suelta otra parrafada pero ahora suena mosqueada. Joder. Le paso el movil sudado a Jorge que habla chino.

Resulta que la chica, como es de Yunnan, habla casi un dialecto que Jorge entiende vagamente. Empieza  a sudar. Miro a Marulita que me mira con cara de animalito. Jorge consigue reponerse y le dice que llame a Zhangna otra vez, que es china y con la que se podrá entender de puta madre, ya ha comprobado que somos guiris y que no entendemos una mierda. Obviamente, no somos la policia. Cuelga.

Tras unos minutos de tensión suprema, suena el teléfono. Es Zhangna.  Contesta Jorge. Cara seria. “Ok, ok. … si, ok, ok”. Me mira:

- Todo bien. Vamos a pagarles la pasta que piden y nos devuelven absolutamente todo. Chris que vive en Dali hará de intermediario e irá a la entrega.

Respiramos, increíble. Menuda película, ¿los vamos a recuperar?, ¿gracias a la tele? No terminamos de creérnoslo. Jorge hace una transferencia a la cuenta de Chris en Dali y nos dice que al día siguiente harán el intercamio. Sólo hay que esperar.

Al dia siguiente me despierto con una llamada de Jorge.

- Ueeeeeeeeeeeeee!!!

Por supuesto eso significa que los tenemos. El águila está en el nido.

Bueno. Aún no. Había que mandar las mochilas desde Dali, a Pekin y ninguna empresa de mensajería de confianza llega hasta la zona que, no olvidemos, está en medio de montañas a 2000 metros de altura. Ninguno de nuestros amigos de Pekin estaban ya en la zona. Nuestros laptops seguían en el Limbo.

Al final el conductor que nos acompañó y ayudó todos esos días (su hijo es el que nos llevó al hospital con Marulita sangrando en el asiento de atrás) se ofreció a coger un autobús y un avión para traernos los portátiles desde Dali. Desde el principio supimos que era un muy buen hombre y hasta el final lo demostró.

El hombre se cogió un autobús que tarda 6 horas desde Dali a Kunming para luego coger un avión de 3 horas y media hasta Pekin. Se pegó su Gran Marcha particular y al día siguiente, como un reloj, a las 12:30 de la mañana llaman por teléfono. Una chica, me habla en chino. Me dicen dian nao. Me da un vuelco el corazón.

“¿Como? ¿Shen ma?” ¿Pero no estaban en manos del señor conductor de camino a Pekin?

Me preguntan: ¿ni da jia ji hou?

Ostia, ¿me preguntan por el numero de mi casa? Contesto: “er wu lin er”. Me contesta: “aaaah…. hao le” y cuelgan.

No entiendo nada. O si. Llaman a la puerta. ¿Que coño…? Abro.

Es el señor conductor que me mira con una sonrisa de oreja a oreja. Detrás de él hay tres chicas chinas que se parten de risa. Son las vecinas del “er wu lin ba”, las del 2508, nosotros somos los del “er wu lin er”, el 2502. Se había equivocado de puerta el buen señor.

Nos reimos, casi le doy  un abrazo (habría sido muy fuerte eso para él). Pasa dentro de casa y me da las mochilas: “Ni kei yixiar”, me dice que mire a ver si esta todo. Abro las mochilas. Está todo. Que fuerte. Ya lo había dado por perdido. Despierto a Marulita. “Cariño, que ya están aqui!” Marulita se levanta. Jijiji. Llamo a Jorge y Zhangna. “Vente para aqui con él”, me dicen. Vamos para allá.

Me subo en un taxi con el conductor que está muy contento de estar en Pekin. Como habla un dialecto me entiendo yo más con el taxista que él, así que se ríe, pone las manos en las rodillas y gira la cabeza para ver  como pasamos por el parque más grande de su pais.

Llegamos a casa de Jorge y Zhangna que está al lado de la nuestra. Subimos y Jorge está haciendo dumplings con la madre de Zhangna en la cocina. Saludan efusivamente al conductor que mira divertido mientras se sube el pantalón hasta el ombligo. Es un héroe, es “the Driver”.

Zhangna habla con él mientras yo me tomo un café de Yunnan que compró Zhangna en el aeropuerto. Está muy rico.

Zhangna nos traduce las últimas noticias del Driver, resulta que el muy crack avisó a la policia en cuanto le dijimos de que había aparecido la chica con los portátiles. El se olía algo. Así que en cuanto Chris dió la pasta y se alejó con los portátiles en sus manos la policía se dirigió a identificar a la chica. Ahora resulta que la chica parece ser la mujer del taxista y lo que era una pérdida podía pasar a ser un robo o “secuestro” según se mire. En función de como vaya la cosa hasta podemos recuperar la pasta.

“Que fuerte” dijimos Jorge y yo.

Anyway, ya teníamos nuestros portátiles y discos duros. No hace falta decir lo que supone. Cualquiera de vosotros podeis sentir el escalofrío de imaginar la pérdida de vuestro ordenador y todos vuestros discos duros. Nos dábamos  con un canto en los dientes. Happy day.

El driver dice que se va. Trabajó en Pekin hace años y quiere ir a visitar a su antiguo jefe. Le despedimos. Es The Driver. Sale por la puerta. “Zai jian, zai jian”. Con los pantalones por las costillas. Es un crack.

En eso salió la madre de Zhangna con cuatro platos de dumplings. Ellos son tres. Me temo lo peor. Un plato es para mí y yo recien despertado con el estómago en modo “only coffe-milk”. No puedo hacer el feo y me como cuatro dumplings. Jorge me pone los otros que me quedan en un platito, lo mete en una bolsa de plástico y Zhangna me da un paquete de café soluble de Yunnan, que está muy rico. Que buenos son.  Me despido. “Muchas gracias a los dos por todo”. Abrazos. “Hasta luego”.

Salgo a la calle con la bolsa de dumplings y el cafe de Yunnan. Cojo un taxi, me siento delante. Le digo la dirección

“Chao yang gong yuanr nan mer”

Exagero las erres finales que me salen muy bien. El taxista me mira la cara de recien despertado, los pelos, la bolsa, el café. Suelta una sincera carcajada, asiente divertido y dice.

“Hao le”.

El taxi arranca. La cabeza se me va al patch de pure data y arduino con sensores que le voy a hacer a Marulita para que pueda hacer cositas chulas estos días hasta que pueda mover del todo su dedito.

Espero no dejarme nada en el taxi cuando salga.

Nota mental: la realidad necesita un CRTL+Z.

Time lapse

Author: Administrador
18.03.2009

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Los últimos dos meses han sido de todo menos suaves. Vamos, resumiendo diré que han sido de los más duros que he vivido en mucho tiempo. Todo para bien, no quiero alarmar, pero si dramatizar, que le da un punto muy intenso a una vida cualquiera.

Todo ha sido culpa de la diosa Fortuna que ha querido juntar tres historias en el tiempo en el que sólo cabe una. Ley de Murphy aplicada. A saber:

Por un lado nos cambiamos de estudio. Creo que ya lo había comentado por aquí. La cuestión es que dejamos nuestro espacio en el Soho, muy chulo pero muy poco práctico desde el punto de vista de la producción artística, y nos vamos al distrito de arte del 798. Concretamente en la zona del Huantie Art Museum, de hecho estamos pared con pared con el museo. Un sitio tranquilísimo y rodeado de naves donde hay otros artistas con sus estudios. Ahora formamos parte de los Outsiders del arte pekines.

Hoy precisamente hemos conocido a un vecino de estudio. Como hacía buen día, estábamos fuera tomando el sol esperando a que llegase el resto de la tropa y en eso que Marulita, que no puede con su curiosidad, ha metido la cabeza en un estudio y ha salido un hombre a saludarla.

El hombre en cuestión tenía unos 70 años y se ve que es un artista con solera. Venía de haber estado viviendo dos años en New York y nos ha enseñado su catálogo introducido por un comisario del MOMA. El espacio era increible, con varias zonas donde pasaba por las fases de producción y donde había un ayudante haciendo el trabajo más pesado mientras que él hacía lo que sólo puede hacer el maestro.

Su obra nos ha dejado alucinados. Lo que más nos ha llamado la atención, y el estilo que más desarrolla, son una serie de cuadros negros de gran formato. A lo lejos sólo se ve negro y la vista se va inevitablemente a esos “black holes” pictóricos. Eres absorvido. Pero luego, cuando te acercas, descubres que hay algo pegado a los cuadros. Se trata de cilindros del tamaño de un boli bic. Negros tambien. Pero aqui llega el arte: cada uno de ellos, y hablamos de cientos en cada uno de los cuadros, incluye una frase en caracteres chinos dorados. Endiabladamente finos,  casi invisibles a no ser que estés pegado al cuadro. Yo no podía dejar de pensar en agujeros negros, la radiación de Hawking y el principio de entropía y la teoría de la información. Nos ha dicho que son fragmentos de oraciones y nos ha señalado un altar precioso donde había una figura sagrada oriental y un montón de parafernalia dorada donde quemaba barras de incienso.

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Bueno, pues el traslado de todo el tinglado ha coincidido con el traslado de nuestra casa. Se acababa el contrato de un año y como el estudio nos pillaba un poco lejos del nuevo estudio hemos decidido buscar algo a medio camino.

Lo hemos encontrado en la zona del parque de Chaoyang, al lado de Sanlitun y como si fuese cosa del destino, ha resultado que de todos los pisos que miramos, sin saberlo decidimos elegir uno que está a lado de donde viven nuestros colegas. Al lado quiero decir que bajo de casa y el edificio de enfrente es el de Hector y Mik, el de al lado el de Lupen y calle abajo están Jorge, Marcos y Bruno. En Pekin. Lo quieres hacer adrede y no te sale.

Todos sabemos el transtorno que supone una mudanza. No entraré en detalles. Simplemente diré que mi metabolismo se relentiza como mecanismo de defensa. Pues bien, si una ya és, pues imaginar dos. La del estudio y la de casa. Por lo menos han sido al mismo tiempo y en la memoria quedará como una sóla cosa y me ahorraré un trauma.

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Pero bien oye… ahora ya estamos en nuestra nueva casa. Está en el piso 25. Veinticinco. Que se dice pronto pero está alto que te cagas. Y además hemos tenido la suerte de tener la vista despejada, así que  tenemos una panorámica de lo más chula del cruce de la Chaoyang Av. con el 4th Ring Road. La casa es la mar de bonita y estamos muy a gusto. Y a nuestro gato Xiaobai también le encanta después de haber pasado 24 horas de terror al cambiarle de casa sin avisarle. Aunque yo creo que algo se olía al ver que poco a poco ibamos sacando cosas de la antigua casa hasta dejarla vacía.  Ahora anda corriendo jugando con sus ratoncitos de juguete.

Pero todo esto necesitaba algo de aderezo, el más dificil todavía, y ha venido de mano de la siguiente fiesta “In Bass We Trust” con E-Z Rollers  y de un curro comercial para COFCO.

Lo de la fiesta lo llevo relativamente bien, una vez hecho el diseño del cartel y decido el lineup, el trabajo gordo lo tienen los de producción y promoción. Yo tengo que controlar ciertas cosas, pero no tengo que estár desarrollando nada más (a parte de mi música para el directo que tenemos ese día).

Pero lo que ha rematado la faena y lo que realmente me ha hecho sudar sangre ha sido el curro de diseño para COFCO.

COFCO resulta que es una de las 500 mayores compañias del mundo mundial. Ahí es nada. Vieron un video que hice aqui en China y nos pidieron un proyecto para diseñar su catálogo de vinos de este año y hacer la presentación de su división de vinos y licores.

Lo que tenía que ser un curro de un mes se ha convertido en una penitencia de 3 meses. No voy a entrar en detalles, no quiero revivir nada de lo que pasé esos días de llamadas de teléfono surrealistas donde me pedían cambiar algo que me habían pedido cambiar el día anterior,  que a su vez me habían pedido cambiar el día anterior al día anterior y así hasta el infinito.

Al final hemos pillado un diseñador externo para que termine el curro sentado al lado de ellos y que les den. O eso o tendríamos que haber contratado abogados para resolver el pollo que podría haber montado el día que explotase ante tanta tontería. Supongo que Marcos hizo cuentas y le salió a cuentas el diseñador vs el abogado.

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Así que ahora me siento más contento y feliz que una perdiz. Menos curros comerciales y más arte y cultura.

De momento este sábado nos vamos a una barbacoa a la que nos han invitado unas pintoras del Pais Vasco que están aqui de beca. Lo que decía, arte y cultura.

Linux en Mac, Mac en Linux

Author: Administrador
09.02.2009

Hacía tiempo que tenía ganas de escribir este post, pero necesitaba un poco de perspectiva para poder hacerlo. 

Va a hacer ahora un año que cambié de PC a Mac y esta es la historia de una migración. 

Siempre he sido defensor de las plataformas abiertas, es una cuestion de convicción científica e ideología social. En el campo informático esto no es diferente. Por una cuestión económica, siempre he tenido PCs en lugar de MACs y en cuanto a sistema operativo siempre he preferido Linux a Windows. Otra cosa es que, por cuestiones de necesidad de trabajo y producción, haya tenido que usar Windows para hacer algunas cosas en lugar de trabajar sólo con Linux como me habría gustado. 

Así fue desde que  al entrar en la universidad mis padres compraron mi primer ordenador. Durante 12 años usé sólo PC, Linux como escritorio y Windows para producción. La cuestion de la elección informática parecía estar clara pero con el tiempo la cosa iba a cambiar. 

Fue al llegar a Barcelona y empezar a actuar con nuestra sesión de drum and bass, que cada vez que tenía un directo sudaba de nervios ante la idea de un pantallazo azul de la muerte made in Windows en mitad del live.  Que le pregunten a Marulita. La imagen de un parón de audio por cuelgue del sistema, más el tiempo de reinicio, es lo último que quieres experimentar en tu propia actuación y era mi pesadilla antes y durante un directo. Os lo digo, no mola no fiarte de tu propio equipo. 

Por otra parte estaba la portabilidad. Mi anterior equipo era un Dell M90 de 17 pulgadas. Un ladrillo. Muy potente, con la pantalla grande pero un ladrillo pesado y voluminoso a fin de cuentas. Esto es importante por que cuando llegas en mitad de una sesión a una cabina donde se está pinchado con tu portatil, la tarjeta de audio y los cables, lo último que puedes hacer es “pedir un poco de espacio”. Así que tener un laptop que ocupa tanto como un plato Technics no es bueno. De hecho, añade un componente de stress pues sabes de antemano que vas a tener que lidiar con el montaje de tu set y que probablemente sea muy engorroso. Esto siempre con la pista llena de gente y el dj pinchado mientras tú mareas con cacharros en la cabina. 

Luego estaba el tema de la producción en el estudio. Cuando te pasas la mitad (o más) de tu tiempo investigando por qué no va tal cosa, o quitandote un virus, o desactivando la mitad de las funciones del sistema para optimizar los recursos o simplemente, para que no se cuelgue al trabajar duro, cuando te das cuenta de que pasas más tiempo peleando con el ordenador que trabajando con él, entonces tomas consciencia de que algo falla en el concepto “ordenador herramienta”, porque más que herramienta, la cosa parece haberse convertido en “ordenador penitencia”. 

Pues bien, con estas premisas, sólo hizo falta un golpecito para que la cosa empezase a rodar. 

Una nochevieja organizada por BreakStorm yo me disponía a recoger mi set para que el siguiente dj pudiese pinchar, ya que mi laptop estaba encima de uno de los platos. Mi equipo llenaba una mochila, así que iba batante rápido para despejar la zona antes de que acabase el disco que servía para enlazar mi directo con el siguiente dj sin que hubiese parón.

En eso que veo como llega Fran, el siguiente en pinchar. 

- Ya voy compadre -digo apresurado-.

- Tranqui, tranqui, aún le quedan dos minutos al tema. 

Me quedé un poco descolocado. ¿Dos minutos son suficientes para montar su set?

Entonces veo como coje y hace “plas”, coloca una cosita negra en un hueco que ni yo me había planteado usar por lo pequeño, era la tarjeta de audio, luego hace “plas” y coloca otra cosita negra sobre la anterior, un Macbook de 13″. Enchufa el Mac a la tarjeta, la tarjeta a la mesa y ya está. Set montado. Todo ocupa una superficie de un palmo y medio por un palmo. Le ha costado menos de un minuto. Abre la tapa del portatil y aparece el Tracktor en pantalla. Lo tenía hibernado esperando. Algo impensable en un PC por que te juegas a que no despierte  en condiciones, que no pille la tarjeta de audio y tengas que reiniciar. 

Le miro con cara de odio-dolor y le pregunto. 

- ¿Te va bien el mac para los directos? 

- En la vida me ha dejado tirado, loco. Desde que lo uso soy un hombre tranquilo y feliz. 

Suficiente. 

Después de ese directo tuve claro que debía migrar a Mac si quería disfrutar de mis directos en lugar de sufrirlos. Estaba la cuestión del dinero, pero bueno, si ahorras para comprar una tarjeta de audio conforme a tus necesidades, ¿por que no ahorrar para comprarte un ordenador conforme a tus necesidades?. 

El tiempo y las cosas de la vida hicieron que al poco tiempo acabase mudándome a China, donde subencionado por Science of Sounds, pude dar el paso y comprarme un MacBook de 13″ negro a un precio insultantemente bajo desde HongKong. 

Recuerdo perfectamente el día que llegó. Fué una fría mañana de primeros de Marzo en Pekin. Aún estábamos en el Hotel Tayue. Abrí el paquete, saqué el laptop, lo encendí, flipé con la bienvenida de Leopard y me bajé con Marulita al café de abajo a desayunar y hacernos fotos con el Photo Booth. 

Después de mi experiencia durante 12 años con Linux y Windows, usar un Mac fue como ponerse un traje hecho por sastre (nunca lo he hecho pero me lo imagino). Era una experiencia suave, fluida, potente. En cuanto empiezas a usarlo te das cuenta de que ha sido pensado por gente muy inteligente. Es simple en su uso pero no olvida ningún detalle. Es agradable en su interfaz sin caer en el “WaltDisneyismo”. El sistema es lo más robusto que he visto. Todo tipo de programas abiertos, audio, video y red y la cosa sigue fluida , no hay saltos entre cambio de aplicaciones.  El audio es una cosa de niños en Mac, simple, intuitivo, tremendamente robusto, las aplicaciones van como la seda. “Wow… Mac es cosa seria”, pienso. 

Pero luego llegó lo mejor, me acordé de  haber leido que el nucleo de OS X Leopard, el sistema operativo del Mac, es una versión del nucleo linux BSD. O sea, que el nucleo es Linux. Lo compruebo, abro una terminal, veo una shell en bash. Wowow, esto me gusta. Un par de comandos estandard, ls, vim, mv, chmod, sudo, ssh, ftp, top, ifconfig… “Dios, es una consola gnu/linux nativa en Mac”. 

Pero la cosa no acaba ahí, ¿quieres mas aplicaciones GNU/Linux?, entonces Macports. Repositorios GNU para Mac, listos para compilar e instalar en tu sistema al más puro método “port” de BSD o “apt” de Debian y Ubuntu. Guimp, Inkscape, Blender… Que grande. Mac y Linux en el mismo sistema. 

A las dos semanas tuve mi primer directo con el Mac en el White Rabbit. Lo mejor es que no me acuerdo de la fase de montaje. Simplemente puse el ordenador sobre la tarjeta de audio, conecté la tarjeta a la mesa de mezclas y ya está. Abrí la tapa y Ableton estaba esperando hibernado para empezar el live. El sistema funcionó a la perfección y sólo tuve que pensar en lo que estaba sonando y en pasarmelo bien. Había alcanzado el nirvana del live. 

Recoger el equipo fue el mismo chiste. Plis, plas y ya estaba todo metido en la mochila. Ahora media mochila. Una sonrisa se dibuja en mi cara cuando pienso en esto. 

Pues bien. Esta es más o menos la historia de mi migración de Pc a Mac. Al margen quedan cuestiones de que si Mac es caro, o elitista o lo que quieras. Cuando pruebas tres sistemas operativos puedes decidir con conocimiento de causa. Y eso es lo que hecho. Al final me he quedado con el que  responde a mis necesidades.  Si es más caro, lo entiendo. Simplemente, es que es mejor.

Y ya no veo Blue Screens of Death.

Nochevieja en Pekin

Author: Administrador
31.12.2008

Un vuelta más. El 2008 se  va como un año que entrará en los libros de historia por muchas razones que no voy  a analizar. Para eso ya existen personas que lo hacen mucho mejor o con más gracia que yo.  Sirvan el ejemplo  Dandan o Elvar.

En nuestro caso, como comenté en el post anterior, ha sido un año de órdago. Un año que comenzó con un directo nuestro de drum&bass un domingo en el White Rabbit, recien aterrizados de Barcelona; y que acaba en el mismo sitio con una fiesta de Nochevieja bastante particular. 

Pekin es una ciudad dificil a la hora de hacer fiestas. El público chino es muy diferente al occidental en materia de ocio. Les gusta pasárselo bien, como a todos, pero de una forma bastante diferente. Generalmente la forma de salir en china es, irse a un karaoke o KTV, irse a un club donde se alquila una mesa o un reservado y te pones ciego sentado en un sofá mientras te sacan frutas para picar. De bailar poco. Corrección. Si que bailan, r&b del palo y  Christina Aguilera. Por eso la escena electrónica underground está mantenida por Occidentales. Poco a poco va llegando más público chino, pero el caso es que para los que són, todavía hay pocos en las fiestas. 

Con el añadido de que mañana hay unas cuantas fiestas más gordas que las nuestras, nuestras previsiones son que tengamos gente cuando terminen las fiestas “másivas” a las 4 y nosotros sigamos en marcha. 

Así que el line up parece, más que una lista con las horas a las que le toca a cada uno pinchar, un plan de estrategía para conquistar la cuenca Este Pekin. Cuidadosamente diseñado para que a las 4 de la mañana esté todo bien arriba, a full power para enganchar a toda la tropa que va a llegar en masa al after preferido de Pekin. El White Rabbit.  

… y si. Delacrew pincharemos a las 4. Toda una responsabilidad que me ha tenido pegado al ordenador, rehaciendo todos los temas, para conseguir que el directo suene a tope. La historia es que con el equipo que tengo aqui en el casa no tengo ni idea de como se va oir realmente. Misterio. Lo sabré mañana en la prueba de sonido. 

Y bueno, para los que querais saber que se cuece en el Conejito Blanco, podeis conectaros a la radio online que llevan Will y Ash y escuchar en directo la sesión de nochevieja que estaremos retransmitiendo desde Pekin.  Tener en cuenta que hay una diferencia de 7 horas, así que cuando aquí sean las 12 de la noche, en España serán las 7 de la tarde. Una buena forma para calentar motores de cara a la noche. 

Aquí os dejo los enlaces directos para escuchar NSB RADIO online con vuestro reproductor favorito. Winamp, Windows Media, iTunes y Real Media respectivamente. 

winamp Windows Media Real Player iTunes

Estará más que bien que algunos nos estais escuchando. Una buena forma de compartir la fecha lejos de casa. 

Y así queda la cosa. Días extraños para celebraciones, pero no podemos dejar de hacerlo. Va implícito en nuestra condicion humana. Celebrar ya no nuestra condición, si no nuestro estado. Conscientes. 

Como dice la maldición China que un día me contó Dandan. 

“Ojala vivas tiempos intersantes”. 

Feliz año.

Nos vemos en la madrigera del conejo.

Diez meses en China.

Author: Administrador
20.12.2008

Beijing Area 798

Llega la Navidad. Si… hasta a Pekin han llegado. Esto de la globalización va con calzador y hasta a los pobres chinos les meten las Happy Christmas con tal de ampliar mercado y ventas. Y tal y como están las cosas, me parece que en el bolsillo de los chinos están depositadas las esperanzas de la economía global. Por lo menos el caso no es ni tan masivo ni tan intrusivo como en Occidente y sólo te encuentras unos Papa Noel a la salida de casa y a la llegada a la oficina, estudio lo que sea, por eso de que son sitios donde nos movemos bastantes occidentales. Luego, le preguntas a un chino de a pie si celebra las navidades y te miran como si te preguntasen a tí si celebras el día de acción de gracias (que por cierto, como Thome Tomato es americano, montó una cena de acción de gracias y mira por donde, acabamos viviendo un momento de lo más yanqui con su pavo y todo).

El caso es que los Papa Noel polizontes nos han recordado que casi le hemos dado una vuelta al Sol estando en China. 10 meses en Asia que se han pasado (y siguen pasando) como días. Parece que fue ayer cuando llegamos a un Pekin totalmente metido en el Año nuevo chino y que no subía de los -5 grados.

Ha llovido mucho desde entonces (las Olimpiadas le dieron un nuevo sentido a esta frase). Han habido muchísimos cambios en nuestras vidas y en la aventura que vinimos a vivir y que, por supuesto, seguimos viviendo. Han pasado muchas personas interesantes por nuestras vidas. Algunas se fueron, otras se quedaron, otras van y vienen. Pero todos formamos una pequeña familia de “expats” que comparten el hecho de estar a tomar por culo de sus casas, de sus seres queridos y que no tienen otra cosa mejor que hacer que marear por el planeta a lo Willy Fog o Marco Polo.

En 10 meses hemos pasado de vivir y tener la oficina en la misma habitación de un hotel (durante 2 meses me sentí como Warhol en el Chelsea Hotel), a vivir en el Manhatan de Pekin y tener un estudio que se te va la piña en el distríto artístico. Me llegan a decir esto hace un año y me parto de risa… aunque más me habría reido de verme hablando chapurreando en chino.

El tema del chino también es curioso. Seguimos con nuestras clases, con nuestra nueva profesora, PeiPei, que habla español de puta madre porque estudió Español (obvio) y además se tiró un año en Murcia de intercambio. Si… Murcia, todos la miramos igual cuando nos lo dice, con cara de “…con la de ciudades que hay en España…pobrecita” (con todos los respetos a los murcianos).
Asi que vamos aprendiendo, a hablar y ahora a escribir y leer caracteres. Una pasada. Es un tema que merece un post a parte. El tema es que sin darte cuenta, “vas pillando”.

Por ejemplo, ayer por la noche fuimos a cenar con motivo del cumple de May (ya tiene 30 la niña jjj) y despues s nos dimos una vuelta por una calle que nos flipa que está al sur de la plaza de Tianamén y que Dandan recuerda bien. Acabamos entrando en una tienda de tés para comprar unas tazas nuevas y algunos regalos para que se llevase Hector a España. El tipo de la tienda era simplemente genial, un hombre pequeñito y fuerte con los piños para fuera y de mirada sencilla. Era muy tarde ya y no pensaba hacer ni una venta más así que cuando vió que empezábamos a cojer tazas, platitos, bandejas y un “libro rojo de Mao” que encontré en un estante, se puso la mar de contento y nos invitó a que nos sentásemos para degustar algunos de sus tés. Al cabo del rato, no sorprendimos al darnos cuenta de que llevábamos un hora hablando con el buen hombre aquel y con su mujer, que salió de la trastienda al oir las risas que nos traíamos.

Estuvimos un buen rato hablando, con unas cuantas palabras puedes jugar mucho, indeed, y pasamos por todos los temas llanos que te acercan a saber un poco quién es la persona que tienes delante de tí. De dónde era, cuanta familia tenía, qué hace este té, que hace esté otro, cómo te llamas, somos de España, ¿toros?, si toros, risas por aquí, risas por allá, le pregunta a May si soy su marido, ella dice que sí, el tipo se ríe y le preguta si soy bueno, si le pego. Carcajadas. May dice que no le pego y él hace un gesto de aprobación con el dedo gordo levantando mientras me mira como te miraría tu abuelo satisfecho porque haces algo bien.
Luego escribimos caracteres chinos en un papel. “XI BAN YA”, “esto es España”, “ZHONG GUO”, “eso es China!”. Tambien le decimos que tenemos un gato, se llama Xiao Bai. El tiene perro, en la montaña donde cultiva el té. Por cierto, entre pitos y flautas el hombre ha montado toda una ceremonía del té, con todos los artilugios que participan del ritual de servir un buen té. Riete de los ingleses. Al final de la conversación nos hemos bebido cada uno como unos trece tés y vamos como una moto. “Zai jian!”, “zai jian!”, “y decirles a vuestros amigos que vengan aquí a comprarme cosas!”. Me encanta que me digan eso, porque es lo que piensa cualquier vendedor, pero lo chinos te lo dicen. “Claro que se lo diremos!”.

Que resimpático que era.

Volviendo a casa experimentamos un nuevo invierno. Por lo menos en mi caso, claro. Un invierno en temperaturas negativas. MUY negativas. -10 grados es normal. Lo peor aun está por llegar. Ooohh.. me encanta.

Lo que me recuerda que al lado del estudio nuevo hay un estanque de ocho metros de diámetro (una toy grande) que se ha congelado. Tiene un arbol en medio.
Quiero pillarme unos patines para salir a romperme la cabeza dando vueltas al arbol. Quiero patinar, no romperme la cabeza, pero lo de romperme la cabeza va implícito en la ecuación hielo, patines, arbol y yo de sumatorio.

A ver si llego a los doce meses en China.

Es curioso como se distorsiona la percepción del tiempo cuando uno está metido con mil historias. Los días pasan como minutos, las semanas caen a una velocidad de vértigo y los meses cambian más rápido de lo que cambia el último post de tu blog (este blog)… fatal sensación.

Y no es por que no tenga de qué escribir. Al contrario. Hay tanto que llego a bloquearme (si has entendido “bloguearme”, entonces tienes un problema). Así que, en definitiva, simplemente empezaré.

La visita de Dandan.

Las dos últimas semanas se han visto marcadas por la visita que nos ha hecho el bueno de Dandan, que armado de un billete de ida-vuelta y una gran dosis de aventura se ha pegado un viaje que hacía mucho tiempo que quería hacer. Y a nosotros nos ha encantado que haya sido en nuestra compañía.

Por mi parte tenía muchas ganas de poder compartir China con Dandan. Este pais es un lugar donde la cabeza se pone a mil por hora, hiperexcitada de nuevos datos y percepciones, donde las reglas sociales y culturales son tan radicalmente opuestas que por huevos hay mucho interesante de lo que hablar y reflexionar.

Con él nos hemos ido de exploración gastronómica, pateos culturales  e incursiones a mercadillos extraños. Hemos compartido tardes y noches en cafés, hablando de guiones, inteligencias artificiales y abiogénesis. Hemos disfrutado de desayunos tardíos mientras se comentaban las noticias del día, según caían engullidas por la gravedad de nuestras subscripciones-agujeros-negros de RSS, en un momento en el que el mundo se convulsiona como nunca antes.


Han sido días de conversaciones sobre política, ciencia y como no, China. Un nuevo centro del mapa en este gastado planeta que nos pide a gritos que evolucionemos y que de una vez seamos lo que podemos ser y nos dejemos de intentarlo (Morpheo dixit).

Al final, pasaron las dos semanas como un suspiro y cuando me dí cuenta, estaba despidiendo con cara de sueño a un Dandan constipado en el aeropuerto de Pekin. Nos dimos un abrazo, nos dijimos “hasta dentro de poco” y me quedé mirando como se perdía en la zona de facturación hasta que dejé de ver su gorra. Dandan ya no estaba. Me giré, miré a mi alrededor, China. Mi nuevo hogar. Nuestra nueva vida. Salí de la terminal y cogí un taxi. Me senté delante.

- Ni hao shifu. Wo qu Fulicheng.

- Hao da.

En la cama, May me esperaba dormida para una ronda de besos.

Otoño.

Marulita se pone nerviosa cuando me oye decir: “Joder, por fín, que ganas tengo de que llegue el invierno”.

- No lo digas más!! Lo peor es que luego te quejas de que tienes frio!

Es verdad. Luego me quejo cuando tengo frio. Pero para mí, el placer del frio es poder quejarse cuando sabes que lo puedes solucionar poniéndote ropa, llegando a casa, tomandote algo calentito. En el caso del calor, cuando llegas a estar sin ropa y te sigues muriendo de calor, ¿que haces?,  ¿te quitas la piel?…

Además, lo más importante para mí es que con frío mi cabeza rinde mejor que con calor. Y conforme entra el otoño, los días se hacen más grises y la temperatura baja, mi cerebro comienza a cojer su nivel térmico optimo y me noto más… “capaz”.

También ocurre que llegamos a Pekin en invierno, y la mezcla de estética oriental, callejuelas, rascacielos y temperaturas bajo cero crearon una asociación en mi cerebro de la que me es dificil escapar. Dicho de otra forma, llega el invierno y noto como vuelve el Pekin que me conmocionó, el de mi guión, el no-olímpico, el de los puestos de comida en las calles, el de los abrigos siberianos y las construcciones bizarras que crean este entorno neopunk que tanto me coloca. Extremo oriente, Oriente extremo.

Mi guión

Hace unos meses escribí en este blog. “Ya está!”. Pero no. No está. Pasado un tiempo de reposo, cogí las 152 páginas en las que se había convertido aquella idea que tuve un més de noviembre, va a hacer dos años, y después de leerlas me dije.

- Esto es una puta mierda.

Esto no es malo, aunque si algo descorazonador después de un año de escritura. Pero mejor darte cuenta de ello que pensar que es genial y rodar una basura. Lo dramático es que la senscación y decisión posteriores fueron: “Tengo que empezar de cero”. Y así ha sido. He descartado totalmente esas 152 páginas y para empezar me he  marcado un límite (flexible) de 111 paginas. Me hace gracia el número y está por debajo de la barrera psicológica de lo “aguantable por un espectador”.

¿Todo para nada? En absoluto. No ha sido un trabajo en vano. Al contrario. Me he escrito 152 páginas, una peli de dos horas y media. He aprendido múchisimo sobre la escritura de guiones y sobre como montar una historia coherente. Ha sido un ejercicio excelente. Pero tambien con fallos excelentes.

El más importante a mi juicio ha sido perderme en historias que no aportan nada a las ideas que en un principio me llevaron a querer escribir este guión. Llevado por las ganas de darle “acción” (tensión) a una historia demasiado conceptual, me he ido a un cine estandar, cuando esta historia requiere de un estilo propio, de una estructura propia que muestre aquello de lo que realmente quiero hablar.

Así que aprovechando la visita de Dandan, que es un amante de los sistemas complejos y de divagar usando la ciencia como trampolín (además de ser perfecto conocedor del guión), volví a trazar las líneas que sintetizan todo el tinglado, ecualicé los conceptos buscando los harmónicos y me planteé una nueva historia, esta vez nacida de los conceptos, en lugar de adecuar los conceptos a una hisoria que “mola” de por sí.

En definitiva, que he vuelto a empezar. Llevo 4 páginas. : )

Nanluoguxian

Author: Administrador
05.07.2008


Después de mi visita en solitario a la calle Nanluoguxian, de la que hablé en mi úlitmo post, era el turno de ir a recorrerla con Marulita y disfrutar de un día en “el exterior”.

Con nuestro trabajo de jefes, el asunto del ánimo y el karma hay que cuidarlo por que de lo contrario te metes en el lado oscuro sin darte ni cuenta y de repente, un día, te has olvidado de por qué viniste a China y que estás aqui para flipar. Ni más ni menos. Bueno, y que tu flipe sea provechoso :)
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